martes, 8 de abril de 2014

Todo cuenta...

Bajo el aparente caos que opera en el universo, a menudo nos encontramos ante casualidades significativas que nos llevan a preguntarnos qué gobierna los hilos del azar. ¿Quién no ha pensado en un amigo, tras un largo olvido, y en aquel justo momento éste ha llamado por teléfono o se lo ha encontrado por la calle?

Además del célebre caso de la paciente de Jung ―el mayor teórico sobre el tema― y el escarabajo dorado, cuando se habla de sincronicidades a menudo se cita lo sucedido a Anthony Hopkins. Cuando, en los inicios de su carrera, obtuvo un papel para la película “La chica de Petrovka”, el actor recorrió sin éxito las librerías de Londres para encontrar la novela que había inspirado el guión.

Le resultó imposible y, dándose por vencido, bajó a la estación de Leicester Square para volver a casa. Cuál no sería su sorpresa al descubrir que, en el mismo banco donde esperaba el metro, alguien había olvidado una novela: “La chica de Petrovka”. Se trataba de un ejemplar manoseado con anotaciones en los márgenes.

La segunda vuelta de tuerca llegó al iniciarse el rodaje del filme. Un día se acercó George Feifer, el autor de la novela, para ver cómo ésta era trasladada a la gran pantalla. En una animada conversación con Hopkins, el escritor le pidió ver aquel ejemplar de su libro que el actor había encontrado en el metro.

Para su asombro, era la copia personal de Feifer con sus anotaciones. Se lo había prestado a un amigo a quien le habían robado el libro en el coche, entre otras cosas. ¿Qué extraños caminos habría seguido aquel volumen, uno entre los miles que se habrían impreso, para llegar hasta el actor que lo necesitaba? Imposible saberlo, pero lo cierto es que el supuesto azar obró con todo el sentido.

Eso es lo que llamamos sincronicidad, un fenómeno que guarda cierta relación con la física cuántica. Dos partículas pueden estar entrelazadas y, pese a estar alejadas a miles de años luz, lo que sucede a una se traslada inmediatamente a la otra. Del mismo modo, acontecimientos en apariencia muy distantes acaban convergiendo en el espacio y tiempo.

La lección es clara: todo está interconectado; todos lo estamos. Y lo mejor de todo es que si estamos atentos a la magia de la vida, ésta se desplegará ante nosotros con mucha más fuerza. No hay casualidades, sino causalidades de origen aún desconocido que nos dicen: “Estad atentos, porque todo lo que sucede a vuestro alrededor cuenta”.

 

Álex Rovira y Francesc Miralles




martes, 4 de marzo de 2014

En Salud mental no hay promociones


Indignante : 
Hace poco hablaba con un compañero de profesión sobre este mismo tema y le mostraba mi absoluta negativa ante esto. 
Nos pasamos cinco años formándonos en psicología, algunos de nosotros con especializaciones de máster muy particulares en algunos temas o modelos; una vida soñando trabajar y vivir de lo que realmente te apasiona y de pronto te encuentras esto. Estamos hablando de salud mental, el ámbito clínico más complicado de curar y que requiere mayor número de conocimientos de absolutamente todos los modelos.
Ya Freud (1856) , nos decía que una profesión en la que no se cobraba no era valorada ni respetada. 
Llevamos muchas décadas sometidos a la presión de la figura del psiquiatra que nos hizo permanecer a la sombra, y ahora ,que parece que volvemos a tener un espacio de trabajo, nosotros mismos atentamos contra nuestra práctica profesional. Nadie me puede decir que una terapia psicológica sea cual sea, después de todo el tiempo invertido en ella, cuesta menos que unos vaqueros, NO me lo creo. Me niego a pensar que esta sea la tendencia actual, porque, aunque tiene que existir una cierta adaptación  a las circunstancias sociales hay una cosa muy clara, EN SALUD DE VERDAD NO HAY PROMOCIONES. 


lunes, 3 de marzo de 2014

La sonrisa

Sonreír conlleva una serie de beneficios maravillosos para la salud. El sentido del humor no es una capacidad innata del ser humano. No se nace con él, sino que se va aprendiendo a lo largo de la vida, y puede ser muy provechoso dominarlo.

1) Te ayuda a comenzar el día de una forma agradable, ya que inconscientemente tu cerebro se encuentra mejor cuando sonríes.

2) Una sonrisa favorece tus relaciones con los demás. Una sonrisa es atrayente, todo lo contrario que un ceño fruncido.

3) Te ayuda en tu trabajo. Hacer las cosas de una manera positiva contribuye a hacerlas mejor.

4) Sonreír nos hace más confiables. 

5) Sonreír para obtener indulgencia. Cuando algunas personas hacen algo inadecuado en algunas ocasiones miran al otro sonriendo. 

6. Reír para minimizar el dolor. Aunque parezca un contrasentido, lo cierto es que reír ante una situación que nos causa dolor (fundamentalmente emocional), nos ayuda a recuperarnos del mismo.
De hecho, para explicar este fenómeno existe la teoría de la retroalimentación facial según la cual cuando nuestro cerebro percibe una sonrisa (sin importar que esta sea falsa), es como si sintiese que todo anda mejor y, a su vez, emite las señales de recuperación. En resumen, que la sonrisa sería un pequeño truco para engañar al cerebro y hacernos sentir mejor a nosotros mismos.

7. Sonreír para ganar en insight. Cuando estamos nerviosos nuestra atención se reduce, dejamos de percibir adecuadamente lo que nos rodea y nos encerramos en nosotros mismos. Definitivamente la ansiedad no es una buena compañera de la creatividad ya que no nos permite focalizarnos en las ideas periféricas al problema.
No obstante, según una investigación realizada en el reciente 2010 sonreír aumenta nuestra capacidad atencional, nuestra flexibilidad mental y la capacidad para pensar de manera holística.

8. Contribuye a relajarte. Los inconvenientes del día a día se vuelven menos pesados.

9. Mejora notablemente tu atractivo físico. Una sonrisa produce un efecto devastador en el sexo opuesto.
Una investigación realizada en el año 1985 mostró que la sonrisa de las mujeres tiene un toque mágico. Analizando el comportamiento entre hombres y mujeres en un bar se apreció que cuando las mujeres establecían contacto visual sin sonreír, solo se acercaban a ellas el 20% de los hombres. Cuando el contacto visual iba acompañado con una sonrisa, el número de acercamientos masculinos ascendía al 60%. Eso sí, vale aclarar que en los hombres el poder de la sonrisa no es tan magnético.

10. Reír para esconder lo que pensamos. Hace algunos años en Psicología se acuñó el término: sonrisa Duchenne para indicar las sonrisas verdaderas que implican un movimiento de los ojos mientras que en las sonrisas falsas solo se aprecia un movimiento de la boca. Antes se pensaba que las personas comunes no eran suficientemente expertas (como los actores) para emitir sonrisas falsas que pasasen por verdaderas. Sin embargo, nuevas investigaciones han demostrado que, de hecho, el 80% de las personas puede engañar con su sonrisa.
Así, sonreír también es un arma para esconder lo que pensamos. Eso sí, debemos tener cuidado en mover los ojos contemporáneamente con la boca y responder inmediatamente ya que se conoce que las sonrisas falsas tardan más en aparecer y se quedan en el rostro durante más tiempo

11. Es contagiosa, al igual que el mal humor. Puede invitar a sonreír a los demás

12 Los sufrimientos físicos y mentales se vuelven más pequeños. Los granitos de arena no se convierten en montañas. 

13. Una sonrisa ayuda a que tu cerebro produzca más serotonina y endorfinas, drogas naturales que te proporcionan felicidad.
Para aquellos como yo que no son médicos, cuando sentimos dolor las endorfinas actúan como analgésicos endógenos inhibiendo la transmisión del dolor al cerebro y la serotonina elimina los problemas para dormir, estados de agresión, depresión y ansiedad e incluso las migrañas. Además, para aliviar el dolor de los pacientes luego de algún accidente grave los doctores recetan una serie de drogas llamadas "Pain killers" o "analgésicos" que alivian el dolor del paciente porque logran mejorarle el ánimo. Así que sonreír es tu propia droga natural, libre de riesgos y de efectos secundarios.

14. Sonreír levanta las zonas caídas de tu cara y te hace lucir más joven.
Para aquellos que, aquí entre nos, desean lucir más jóvenes para ocultar su sabiduría sonreír es básicamente un "lifting" natural. Es decir, que hace que esas arrugas de las que su llegada te atormenta tanto tengan menos probabilidades de llegar, pues los músculos que usamos para sonreír hace que la piel de nuestra cara se levante y parezcamos más jóvenes. Así que cuando pienses en hacerte un "lifting" o "rejuvenecimiento facial" y estés buscando sobre todos los efectos secundarios que ésto trae y su duración y su precio y planees el explicar cómo lograste verte más jóven sin ningún método en tan corto tiempo (sí, anja...) pues puedes pensar primero en éste tip y sonreír. Será más barato, más fácil y más beneficioso.

15 .Sonreír te hace ver exitoso.
Las personas que sonríen son más notorias, parecen más confiadas y más accesibles en una reunión casual (dígase, una juntadera con los panas). Si sonríes durante el trabajo también lograrás que tu jefe, tus compañeros de trabajo y tus clientes te traten de forma distinta y agradable porque harás que ellos se sientan de esa forma también. Si le sonríes a tu profesor de matemáticas o química cuando entra al curso harás que su clase sea más amena y agradable, porque él se sentirá así... lógico, ¿no? Puedes obtener muchas cosas siendo exitoso, así que ¡sonríe tu camino al éxito!

16. Una sonrisa atrae las cosas positivas de la vida.
Es como un imán de buen rollo tanto para las personas como para todo tipo de cosas inmateriales: suerte, alegría, gozo,...

17. Sonreír mejora tu sistema inmunnológico.
Sistema inmunnológico es un poco molesto de decir, pero por si no lo sabías, en lenguaje simple es nuestro sistema de defensa contra las enfermedades. sonreír mejora nuestro sistema inmunológico porque la sonrisa nos hace sentir más relajados y nuestro sistema de defensa trabaja mejor para mejorarte de enfermedades y mantenerlas alejadas.

18. Sonreír cambia nuestro humor.
Un poco obvio, ¿cierto? No tanto. Cuando estás deprimido lo más probable es que sólo pienses en los problemas que tienes, y con razón. Pero también podrías hacerte sentir mejor a ti mismo, no cambiaría tus problemas, pero definitivamente cambiaría la forma en cómo los ves.

19. Te hace más empático frente a los demás: comprendes sus situaciones y te ayuda a se más paciente con ellos.

20. Facilita la comunicación
Es una de las mejores maneras de realizar un primer contacto con alguien. Su poder de comunicación es enorme y debe ser aprovechado a favor.


lunes, 17 de febrero de 2014

Las enfermedades mentales, las grandes olvidadas

Cuando se publicó el GBD 2010, en diciembre de 2012, las enfermedades mentales pasaron prácticamente desapercibidas pese a que, como insiste el estudio liderado por Whiteford, son los trastornos que tienen un mayor impacto en la salud en todo el mundo. El problema es que, a la hora de elaborar los informes médicos, la enfermedad mental nunca se registra como una causa de muerte, aunque sea su principal responsable. En el propio GBD, las muertes prematuras ocasionadas por los trastornos mentales han sido anotadas con relación a la causa física de la muerte, aunque, como insisten los investigadores, ésta haya sido provocada por la enfermedad mental. De acuerdo al protocolo del GBD los suicidios son registrados como lesiones, aunque la mayoría son el resultado último de un trastorno mental. Por otro lado, sólo las sobredosis son registradas como muertes ocasionadas por el abuso de drogas ilegales, cuando es sabido que el abuso de sustancias provoca la muerte por muchas otras vías.

En toLos autores creen que es necesario cambiar el enfoque a la hora de estudiar los trastornos mentales y las adicciones pues sólo dándonos cuenta de la importancia real que tienen, podremos tratar eficazmente éstos. “Pese a los costes personales y económicos, e incluso en los países desarrollados, el tratamiento suele comenzar muchos años después de que aparezca el trastorno”, asegura el doctor Whiteford en la nota de presentación del estudio. “En todo los países, el estigma que rodea a las enfermedades mentales y el abuso de sustancias constriñe el uso de los recursos disponibles y provoca ineficiencias en la distribución de la financiación y las intervenciones”.

Según un estudio elaborado en 2004 por el doctor Koen Demyttenaere entre el 35% y el 50% de los pacientes con serios desórdenes mentales no han recibido tratamiento en el último año, una cifra que se eleva a entre el 76 y el 85% en los países en desarrollo.


miércoles, 5 de febrero de 2014

Ajedrez

Ajedrez, algo más que un juego.
Una partida de ajedrez es mucho más que un simple juego porque equivale, en cierta medida, a recrear EL GRAN TEATRO DE LA VIDA, y de la observación atenta de nuestro modo de maniobrar en el juego, podemos aprender mucho de nosotros mismos, de nuestros errores y de nuestros propios patrones psicológicos.

La respuesta emocional "sana"

La mayor parte de nuestro día, lo pasamos hablando desde nuestra parte más racional. Aunque en nuestro telón de fondo, siempre están las emociones que van apareciendo en el escenario como protagonistas, cuando les dejamos. 

Para tener unas emociones saneadas nos hemos de permitir sentir todas las emociones, tanto las agradables ( alegría, curiosidad, amor...) como las no tan agradables ( tristeza, rabia, miedo...). y no sólo permitirlas sentir, sino dejar que terminen la curva natural que realizan. 

Emoción, pensamiento y cuerpo van ligados. Si me dejo sentir la emoción en mi cuerpo, la observo, identifico qué emoción es, la proceso, la expreso si es necesario, veré como poco a poco se va disipando. Si me permito este recorrido, lograré un equilibrio emocional. Si no finalizamos el ciclo, lo que ocurre es que bloqueamos la emoción dentro de nuestro cuerpo y eso traerá importantes consecuencias en nuestra salud física y mental.

miércoles, 29 de enero de 2014

Empatía

Carl Rogers habla de la empatía por primera vez en el contexto de una relación terapéutica, definiéndola como "la captación precisa de los sentimientos experimentados por el paciente y de los significados que éstos tienen para él, y una vez captados, comunicárselo". Este concepto de empatía va más allá, se enmarca dentro del concepto de comunicación humana (bidireccional) con dos aspectos a destacar: primero, comprensión de sentimientos y del significado de estos sentimientos para quien los padece, y segundo, comunicación verbal o no verbal de que le estoy comprendiendo (prima la no verbal). La empatía es ser capaz de entender lo que siente el otro, aunque no compartamos los mismos sentimientos. 

¿Por qué vamos al psicólogo?

Hoy en día, dependiendo en qué lugar vivamos, ir al psicólogo puede ser algo todavía tabú, aunque cada vez la gente se va animando más a visitar a un profesional de la psicología para comentar sus problemas y buscar soluciones. ¿Pero, que motivos nos hacen ir al psicólogo? Podemos sentir que tenemos un malestar interior que no nos deja avanzar en nuestra vida, y queremos cambiarlo, queremos sentirnos mejor. Primero intentamos resolverlo nosotros mismos, o con ayuda de alguna persona cercana, pero cuando vemos que esto no es posible, ahí nos podemos plantear buscar ayuda de un psicoterapeuta. Dar el paso de pedir ayuda puede no ser fácil, pero a veces es necesario. Hasta ahora, quizás lo que hemos intentado para solucionar el problema no ha funcionado,  necesitamos ponernos unas nuevas "gafas" con las que ver nuestro mundo interior. 

Motivos para iniciar una terapia 

Los motivos de consulta, generalmente tienen que ver con querer resolver algo relacionado con nuestra vida, con nuestros afectos, nuestra familia, nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros proyectos, y también con conocernos más a nosotros mismos. 

Algunos motivos por los que las personas vamos a terapia son: 

No saber gestionar nuestras emociones:  Ataques de rabia, miedos incontrolables, no saber expresar el enfado, no conocer nuestra parte más afectiva, sentir mucha tristeza que no podemos soportar, sentirnos incómodos con nosotros mismos, estar negativos, emociones descontroladas, etc. 

Situaciones de pérdida afectiva o material: duelos por un ser querido, duelo por la pérdida de algo que significaba mucho para mí, ( trabajo, proyecto, dinero etc), divorcios y separaciones, pérdida de relaciones de amistad.

Malestar generalizado: falta de proyecto vital, sensación de malestar generalizado, sentir que algo o mucho en mi vida no funciona.

Sentirnos solos e inseguros: baja autoestima, Inseguridad, soledad, sentir que no valgo para nada, que lo que hago no sirve. 

Problemas de ansiedad y nervios: crisis de ansiedad, situaciones de estrés, apretar mucho la mandíbula, problemas físicos derivados de la ansiedad. No poder controlar ni gestionar esos nervios que me invaden. 

Problemas de relación familiar y entre iguales: No poder resolver mis conflictos con mis padres o hermanos. Sentir que no me sé relacionar bien con las personas. Sentir que me cuesta iniciar conversaciones. Notar que soy tímido, y que me cuesta hablar. Notar que me aislo en las conversaciones, o que siento que me rechazan. 

Cambios vitales importantes: Mudanzas, separaciones, muerte de un ser querido, emigrar a otro país, cambio de amistades, la llegada de un hijo, etc. 

Traumas y sucesos traumáticos en mi vida: abuso sexual, malos tratos, muerte temprana de un hijo, muerte temprana de un padre o madre.etc

Tener temas pendientes: Sentir que tengo temas pendientes, que no me dejan avanzar en mi vida, cosas que se repiten constantemente.

Problemas de pareja: Problemas de comunicación, infidelidades, problemas a la hora de mantener una pareja, problemas para iniciar una relación. 

No saber cómo soy o qué necesito:  Problemas en ver qué necesidades tengo, anteponer a los demás antes que a mí. Sufrimiento.

El paciente pide ayuda para estar mejor y viene con todas sus mecanismos de evitar aquello que le ha hecho mal o le duele, viene con sus defensas en alto, que es lo que mantiene todos estos síntomas. 

El proceso terapéutico

Todo proceso terapéutico cura a través de profundizar en uno mismo y de confrontarse con lo rechazado (sea esto interno y/o externo) permite abrir un espacio para podernos situar desde lugares propios profundos que aportan tranquilidad y coherencia con nosotros mismos condición necesaria para el bien estar.

Como psicoterapeuta, poder dar el espacio para crear un lugar de confianza y sinceridad en terapia es una de las cosas que más me reconfortan. Siento curiosidad por el paciente y me apasiona poder acompañarle para entrar en contacto con las zonas secretas de sí mismo. 

Mi objetivo con mis intervenciones es ayudar al paciente a que se dé cuenta de qué hace él, con sus emociones y pensamientos para generar estas situaciones de malestar dentro de sí mismo. Entiendo que cada persona es responsable de su vida, y ayudo al paciente a que vaya asumiendo este concepto a lo largo de las sesiones, ya que si se va responsabilizando de  lo que le pasa es mucho más fácil, que pueda ir encontrando mayor bienestar dentro suyo. 

El proceso de profundización en uno mismo, de ver cómo nos engañamos y lo que nos decimos a nosotros mismos, encontrar lo genuino, lo auténtico, dentro de cada uno de nosotros es lo más importante para poder llevar una vida coherente con lo que cada uno es y siente.

lunes, 13 de enero de 2014

Sentir

Vivir lo que est
á ocurriendo, sintiéndolo, es justo lo que sucede cuando me permito sentir. No sentir esto o lo otro, sino sentir sin más. 

Depresión

Definición gráfica de una depresión. Pide ayuda profesional, no dejes que la vida siga pasando mientras el perro se adueña de ella. 


http://youtu.be/d4S6rYIGXNc

domingo, 29 de diciembre de 2013

Para despedir el 2013

¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO !!!  :)

En la India enseñan cuatro leyes que me gustaría compartir para hacer un balance comprensivo a este año que ya termina: 

1. "La persona que llega es la persona correcta", es decir, que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

2. "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. 

3."En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

4."Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

LO ÚNICO IMPORTANTE EN ESTA VIDA ES VIVIR... ( Vivir no es sinónimo de respirar). 


viernes, 20 de diciembre de 2013

Enamorarse del arte

La estimulación transcraneal puede hacer que te enamores del arte.

La interacción entre la actividad cerebral y el gusto artístico es un campo aún muy joven, pero los resultados de los estudios recientes son bastante interesantes. Zaira Cattaneo, de la Universidad de Milán Bicoca, en Italia mostró pinturas a 12 personas. Cada una calificó las imágenes antes y después de recibir una estimulación transcraneal de corriente directa, la cual utiliza electrodos para liberar una pequeña corriente al córtex dorsolateral prefrontal (un área del cerebro involucrada en procesar la emoción), o un tratamiento falso en el cual no se utilizó ninguna corriente.

Después de la estimulación, los voluntarios calificaron más alto a las imágenes clásicas que contenían escenas del mundo real. No hubo diferencia de calificación después del tratamiento falso para el arte abstracto, quizá porque es procesado por áreas del cerebro distintas al CDLPF.

“El efecto de la estimulación fue sutil, pero bastante significativo, considerando que los participantes estuvieron, básicamente, sólo poniendo una batería en su cerebro”, apuntó Anjan Chatterjee, neurólogo de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia.

Explicar por qué encontramos que algo es bello sigue siendo elusivo, pero los resultados de este experimento muestran que estimular el CDLPF puede mejorar nuestro estado de ánimo. “El estudio del arte y la experiencia estética involucra conceptos difíciles y discutibles”, apunta John Hyman, profesor de estética en Oxford. “La neurociencia no puede ayudarnos a entender estas cosas a menos que se combine con la filosofía, en otras palabras, con el estudio de estos conceptos”.

Por ahora, Cattaneo espera que esta técnica pueda ayudar a las personas con el rarísimo desorden de la anhedonia, una inhabilidad para experimentar placer, que a veces afecta a personas con alzheimer o esquizofrenia.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Nunca te conformes en la vida. Actúa.


Quien quiere peces que se mojé el culo. 
Queremos ciclos de lavadora más cortos y ropa más limpia, días más largos y noches más cortas o días más cortos y noches más largas. Pedimos a discreción, que es gratis.

Queremos el pelo perfecto sin tener que peinarnos, cosas nuevas pero que parezcan viejas, cuerpos perfectos sin privarnos de nada tres días por semana, fumar y correr diez kilómetros al día, tomar el sol sin arrugarnos.
Y si no, nos quejamos.

Bebemos como si lo fuesen a prohibir, hasta el agua de los floreros, pero cada domingo por la mañana miramos a la resaca con cara de sorpresa. La cirrosis siempre la tiene el de al lado, claro. Del cáncer, mejor no hablemos.

Queremos crecer cuando somos niños pero cuando nos hacemos mayores cualquier tiempo pasado nos parece mejor. Pedimos respeto pero no sabemos lo que es guardarlo, siempre queremos lo que no tenemos y no se nos da demasiado bien cuidar las cosas.

Tenemos lo que queremos pero a veces no sabemos querer lo que tenemos. Vísteme despacio que tengo prisa y desvísteme deprisa, aunque tengamos todo el tiempo del mundo por delante. Corriendo por correr.

Queremos dinero y poder dormir las nueve horas de rigor sin madrugar los fines de semana, nos hacemos llamar valientes pero empieza a llover y somos expertos en el triple salto mortal de sofá con doble tarrina de helado cruzada, manta incluida. Refugio de los refugios.

Estudiamos y memorizamos cada continente, cada país y cada ciudad con sus respectivos ríos. Sabemos lo grande que es el Mundo pero siempre llegamos a la misma conclusión: todo me pasa a mi.
Y nos quejamos.



Se buscan príncipes azules pero se venden los besos a precio de saldo en rebajas continuas. Y por si alguien se las pierde, también abrimos domingos y festivos. La crisis, para los demás también. Quiéreme por encima de cualquier pero, pero sobre todo no te quejes si yo no hago lo mismo. Que ya me quejo yo.

Se buscan princesas delicadas pero en la oscuridad de la noche las intenciones se tornan algo menos caballerosas. Dama en la mesa, señora en la calle y puta en la cama. Curioso. Y si no, pues nos quejamos. No pongáis esa cara.

Queremos ver mundo y vivir en un loft en Nueva York con las paredes repletas de posters de películas de los ochenta y un gran ventanal con vistas a la ciudad, pero nos vamos una semana a Alicante y volvemos con toda la ropa desteñida y tres pares de calzoncillos perdidos no sabemos muy bien ni cómo ni dónde ni cuándo.

Queremos ir al cielo, pero por supuesto no queremos morir. Queremos vivir la vida desenfrenadamente pero la idea de caer enfermos nos parece descabellada. El viento en la cara a lomos de la incongruencia no permite pensar con claridad.

Escribimos por Whatsapp mientras conducimos porque los accidentes nunca los tenemos nosotros, pero si alguien pega un frenazo por ir hablando por el móvil le miramos con esa cara de “¿¿Tú estás loco??”.

Queremos inspirar confianza pero somos los primeros en dudar de nosotros mismos. Nos llaman ‘gorda’ y se nos atraganta entre el orgullo y el amor propio. Nos hacemos llamar “hombres” pero nuestro llanto asusta al mismísimo miedo y nuestro despecho corta como el cristal.

Regalamos más tiempo a la gente que no se acordará de nosotros que a la que lo hará toda la vida. Dedicamos más espacio en la memoria a los dígitos de la tarjeta de crédito que a las fechas de cumpleaños. Los papeles amontonados encima de la mesa acaban enterrando fotografías y dibujos pero luego no entendemos por qué nos quedamos solos.
Y nos quejamos.

Lo lógico, ¿no?

Oh, Mundo cruel. Tal vez sea hora de hacernos un par de preguntas. Tal vez sea un buen momento para preguntarle al niño que éramos por qué antes todo era susceptible de un “¿Por qué?”. Esa era probablemente la única manera que teníamos de descubrir las cosas importantes de la vida.

Esa era la manera en la que entendíamos que hay vidas de las que se puede aprender más que leyendo cualquier libro, que nadie ha escrito jamás una línea que diga más que una arruga. Así era cómo comprendíamos que quien algo quiere algo le cuesta, que caerse no era un motivo para dejar de jugar, que llorar la mayor parte de las veces no iba a solucionar nada, que los charcos están para saltar en ellos y que las mejores espadas son las que nos inventamos nosotros.

Así lo hacíamos, y en algún punto del camino dejamos de hacerlo. Dejamos de preguntarnos el por qué de las cosas, y dejamos de comprender muchas de ellas. Somos capaces de perdernos con tal de no preguntar.

A estas alturas deberíamos habernos dado cuenta de que al final nunca somos felices cuando tenemos que serlo. Siempre seremos más felices cuando acabemos la carrera, cuando llegue el verano, cuando hagamos un master, cuando encontremos un trabajo, cuando nos casemos, cuando hablemos inglés con un nivel decente, cuando pase el invierno, cuando tengamos hijos, cuando tengamos más dinero, cuando paguemos la hipoteca, cuando nos divorciemos, cuando consigamos un ascenso, cuando tengamos nietos, cuando nos jubilemos. Hemos encontrado una cómoda manera de ver pasar la vida prometiéndonos a nosotros mismos que, en algún momento, todo cambiará. Y mientras tanto, nos quejamos.

 

Puede que haya respuestas que no estamos dispuestos a escuchar. Puede que nos hayamos acomodado en exceso, que nos hayamos olvidado de darle la vuelta al colchón de vez en cuando. Extrañas maneras de mantener el equilibrio.

Necesitamos urgentemente que nos recuerden que el tiempo pasa y no podemos seguir asombrándonos al mirar atrás y ver cómo los momentos que un día estaban al alcance de nuestra mano se van quedando cada vez más lejos. En algún momento no estaremos más aquí, porque al final aquí no queda nadie. Aunque por eso también nos quejemos.

Nos hemos olvidado de vivir la vida como si fuese a acabarse para vivirla como si al final fuésemos a tener tiempo para hacer todas las cosas que hemos dejado de hacer, como si lo estuviésemos haciendo tan bien que nos fuesen a regalar diez minutos más. Pero aquí nadie regala nada.

Hemos dejado de mojarnos el culo por las cosas que hacen que la vida de una persona sea extraordinaria. Y son precisamente esas cosas las que nos hacen un poco inmortales: las que se quedan cuando nosotros nos hemos ido.

Mi pregunta es, ¿Cuál es vuestro pez? ¿Por qué hacéis las cosas? ¿Estáis haciendo todo lo que podéis? ¿Hace cuánto que no hacéis algo simplemente porque os da la gana? ¿Cuándo fue la última vez que hicisteis algo que os movió por dentro? Si desaparecieseis mañana, ¿por qué os recordarían? Espero equivocarme, pero es probable que recordéis mejor la última vez que os quejasteis por algo.

Os voy a pedir un favor: No os conforméis, nunca os acomodéis. Nunca deis algo por suficientemente bueno, porque entonces dejará de serlo. Siempre hay algo más allá de donde acaba nuestra nariz.

¿Por qué estáis dispuestos a
mojaros el culo?

Morgan Freeman.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Soy dueño de mi destino...

Soy el dueño de mi destino, soy el capitán de mi alma
"Más allá de la noche que me cubre negra como el abismo insondable, doy gracias a los dioses que pudieran existir por mi alma invicta. - En las azarosas garras de las circunstancias nunca me he lamentado ni he pestañeado. - Sometido a los golpes del destino mi cabeza está ensangrentada, pero erguida. - Más allá de este lugar de cólera y lágrimas donde yace el Horror de la Sombra, la amenaza de los años me encuentra, y me encontrará, sin miedo. - No importa cuán estrecho sea el portal, cuan cargada de castigos la sentencia, soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma". William Ernest Henley: Invictus. Las dificultades y conflictos de la vida, son para todos los seres humanos prácticamente similares. 

La enfermedad, la muerte, la vejez, las perdidas, el dinero, los reveses, los desastres y accidentes, presentan los mismos problemas a todas las personas por igual. Muchas de ellas, consiguen escapar del desánimo y el abatimiento que los inmoviliza y de la amargura al enfrentarse a complicadas situaciones, mientras muchas otras se desploman, se dan por abatidas y se colapsan. Los humanos más inteligentes y mas difíciles de encontrar, son aquellos que no miden la felicidad por la ausencia de problemas.

En cualquier momento difícil de la vida, debemos de confiar en nuestra capacidad emocional para hacernos cargo de nosotros mismos y escoger radicalmente, nuestra manera de sentir ante la ira, el miedo, el dolor, el odio, etc. Elegir en definitiva la actitud personal que debemos adoptar ante el destino. La vida puede que no sea un camino de rosas, pero mientras seamos fieles a nuestra libertad interior, seremos NOSOTROS EXCLUSIVAMENTE, los dueños y responsables de modificar el dolor que generen las espinas. De nuestra elección dependerá SIEMPRE, salir airosos o esperar derrotados.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Carta de despedida

CARTA DE DESPEDIDA (GABRIEL GARCIA MARQUEZ).

"Si por un momento Dios se olvidará de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía cuando los demás hablan y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, una canción de Serrat sería la serenata.

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el  encarnado beso de suspétalos…

Dios mío si yo tuviera un trozo de vida… no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero que la quiero. Convencería a cada hombre o mujer de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres… he aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy es última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos momentos que te veo, diría TE QUIERO y no asumiría tontamente que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesites, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuánto te importan". 

jueves, 14 de noviembre de 2013

Automatización humana.

Observar personas inmersas en sus vidas, su tecnología, sus pensamientos y sus mentes vacías simplemente llevadas por la rutina de la vida. Nadie mira al compañero de la lado para saber como es, nadie siente curiosidad por el pasajero de en frente, porque ya eso es secundario, nuestro egocentrismo y nuestras vidas nos impiden ver más allá. Ni una mirada, ni una sonrisa, ni un sólo gesto de seres sociales. Estamos automatizados hasta el último rincón de nuestro tiempo, hasta el último segundo de nuestro espacio.



martes, 12 de noviembre de 2013

El amor es cerebral

cerebro corazon

«Los sentimientos no se generan en el corazón, sino en el cerebro». Así de tajantes se muestran los expertos en neurociencia al explicar la esencia del amor, un sentimiento universal, profundo y contradictorio al que cuesta tanto renunciar, como resistirse. En los últimos años, diversos estudios científicos han demostrado que el enamoramiento se produce debido a la acción de ciertas hormonas, como la serotonina o la dopamina, que anulan el pensamiento crítico y crean la irremediable necesidad de volver a ver a la persona amada, o como la oxitocina, que se libera durante el orgasmo y se vincula con las relaciones duraderas y la monogamia.

 «Los sentimientos no se generan en el corazón, sino en el cerebro», explica Javier Cudeiro, catedrático de Fisiología Humana y director del grupo de Neurociencia y Control Motor de la Universidade da Coruña (Neurocom), quien asegura que el amor actúa como una droga, puesto que «produce el mismo efecto sobre el organismo» y que, además, es ciego, porque «suprime la actividad en áreas del cerebro que controlan el pensamiento crítico». «Varios estudios científicos han demostrado que, cuando los seres humanos se enamoran, la parte frontal del cerebro, que es donde se generan los juicios de valor, reduce su capacidad de evaluar el carácter y la personalidad del ser amado», señala Cudeiro, y va un paso más allá: «Tanto el llamado amor romántico como el amor maternal producen el mismo efecto sobre esa región cerebral, suprimiendo la actividad neuronal asociada a la evaluación crítica del prójimo y a las emociones negativas», destaca el experto.

Pero ¿qué otro tipo de alteraciones produce el amor sobre la actividad cerebral de los seres humanos? Según un reciente estudio realizado por el University College de Londres, el amor puede provocar reacciones químicas similares a las que generan las drogas e, incluso, la velocidad. «A quienes comparan el amor con una droga no les falta razón, porque cuando se está en compañía de la persona amada se segrega una hormona, la dopamina, que produce sentimientos de satisfacción y de placer y que, por lo tanto, es la causante del enamoramiento y de que se sienta la irremediable necesidad de volver a ver a ese hombre o a esa mujer», apunta el catedrático de Fisiología Humana de la Universidad de Coruña.

 

Definición

El diccionario de la Real Academia Española (RAE) define el amor como «un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser». Para los investigadores del University College de Londres es, no obstante, algo más simple. «Una adicción química entre dos seres humanos», señalan los expertos londinenses, quienes aseguran que, cuando existe enamoramiento de verdad se dan, en mayor o menor medida, una serie de circunstancias comunes, como la atracción física, el apetito sexual o el afecto y el apego duradero.

A este último aspecto contribuyen, sobremanera, dos hormonas, la oxitocina y la vasopresina, que se liberan para que el útero se contraiga durante el parto y que, también, intervienen en la química del enamoramiento.

«Varios estudios han demostrado que personas que llevan más tiempo enamoradas poseen también zonas ricas en oxitocina y vasopresina, dos hormonas que se liberan, generalmente, durante el orgasmo y que se vinculan con las relaciones a largo plazo y con la monogamia», explica Javier Cudeiro, quien además indica que, sobre este último aspecto, se ha realizado un experimento en ratones con resultados «muy interesantes».

«Una investigación con dos especies de ratones, los de la pradera y los del pantano, ha desvelado que la monogamia puede tener una base genética, ya que la implantación de un único gen de ratones monógamos en el cerebro de ratones promiscuos, consigue cambiar su comportamiento y convertirlos en fieles a sus parejas», apunta el catedrático de Fisiología Humana y director del grupo de Neurociencia y Control Motor de la Universidade da Coruña, e inmediatamente añade: «Este estudio podría dar una orientación para explicar por qué algunos seres humanos no se comportan igual que otros en sus relaciones de pareja».

El experimento al que se refiere el catedrático coruñés —realizado por científicos de la Universidad de Emory, en Atlanta (Estados Unidos), y publicado en la prestigiosa revista Nature—, es bastante explícito. Los investigadores estudiaron el comportamiento de dos tipos diferentes de ratones, unos muy sociables (de la pradera) y otros comportamientos más individualistas (los del pantano). Los primeros son monógamos, forman parejas para toda la vida y se encargan, conjuntamente, de cuidar a sus crías. Los segundos, por el contrario, son promiscuos, se desentienden de su descendencia y después de fecundar a una hembra, buscan inmediatamente otra.

 

Transferencia de genes

Los ratones monógamos poseen en su cerebro muchos receptores de vasopresina, por lo que son capaces de recordar los momentos buenos que han pasado con su pareja y crear un vínculo más fuerte con ella. Los promiscuos, sin embargo, carecen de esos receptores, por lo que son incapaces de recordar la unión con la hembra.

Lo que hicieron los investigadores de la Universidad de Emory fue transferir un único gen del cerebro de un ratón macho monógamo al cerebro de otro ratón macho, aunque en este caso, de los de la especie promiscua. Así consiguieron que el animal promiscuo abandonara la poligamia para mantener relaciones exclusivas con una pareja.

El gen transferido por los científicos estadounidenses al cerebro del ratón promiscuo fue, precisamente, el que codifica los receptores de la vasopresina, de ahí el cambio de actitud sexual del animal en cuestión.

Javier Cudeiro insiste en que ese experimento en ratones ha despertado «un gran interés» por el significado que pueda aportar a las relaciones humanas, donde la infidelidad afecta a entre un 15% y un 75% de las parejas estables, según han demostrado diversos estudios.

«Si se extrapolan los resultados del experimento realizado por los investigadores de la Universidad de Emory a las relaciones humanas, descubrimos que la variación de genes apreciada en esas dos especies de ratones puede ser similar a las variaciones que se aprecian en los seres humanos», apunta el catedrático coruñés.

La investigación llevada a cabo por los científicos estadounidenses podría explicar, además, algunos trastornos del comportamiento como, por ejemplo, el autismo —en el cual también podría estar implicado el gen transferido a los ratones promiscuos— o influir, incluso, en ciertos rasgos del carácter como la timidez o la extroversión.

 

cerebro

 

Estar enamorado afecta 12 áreas diferentes del cerebro

Olvídese de las mariposas en el estómago. De sentir nervios y de morderse las uñas esperando esa llamada.

Un estudio demuestra que el proceso de enamoramiento es mucho más que esas típicas reacciones y que desencadena una actividad química que involucra a 12 áreas intelectuales del cerebro.

El trabajo lo realizó Stephanie Ortigue, del Departamento de Psicología de la Universidad Syracuse, en Nueva York, quien hace tiempo viene investigando la relación entre sentimientos tan humanos como el amor o la pasión, y su relación con la actividad cerebral.

Su objetivo es elaborar modelos clínicos que expliquen –y demuestren– que el organismo reacciona de formas específicas a distintos sentimientos. Para ello, analizó miles de estudios sobre técnicas de imágenes, electroencefalogramas, tomografías computadas, entre otras, y revisó la historia clínica de los pacientes, con el fin de identificar zonas del cerebro asociadas con distintos tipos de amor: desde el que siente una madre por su hijo hasta el amor entre personas con discapacidades.

En la conclusión del estudio, publicado en la Journal of Sexual Medicine, Ortigue afirma que además de sustancias como la dopamina y la oxitocina que -se sabe hace tiempo- tienen que ver con el amor, este meta análisis demuestra que diferentes tipos de amor involucran a distintas partes del cerebro. Y que hasta 12 áreas cerebrales reaccionan de especial modo ante este sentimiento, incluidas aquéllas relacionadas con la capacidad intelectual.

“Al enamorarse, un individuo pone en acción una docena de áreas cerebrales. Estas zonas trabajan en forma coordinada y liberan moléculas neurotransmisoras como dopamina y adrenalina, lo que genera distintas respuestas emocionales”, explicó Ortigue.

Estas respuestas emocionales complejas van desde metáforas sobre el ser amado e ideas sobre la imagen corporal hasta la tradicional aceleración cardíaca al ver llegar al ser querido. “El amor es algo tan complejo que trabaja en forma general, sobre el cuerpo y el metabolismo”, afirma Ortigue.

Ante esta evidencia, la experta dice que habría que reconsiderar toda la iconografía que adjudica al romántico corazón el rol central en el proceso del amor y tal vez reemplazarla por una imagen del cerebro.

El amor incondicional que suele sentir una madre por su hijo, parece afectar partes del cerebro distintas a las que son impactadas por el amor ocasional, el que existe entre personas con capacidades diferentes o el estable amor de pareja.

En sus resultados, la investigadora explica que el enamoramiento, el sentimiento de amar, desencadena esta catarata de reacciones que suelen ir acompañadas, al menos en los primeros tiempos, de una sensación de increíble euforia. También afirma que aunque el proceso de enamoramiento lleva su tiempo, cuando se encuentra el amor, este mecanismo se desencadena en apenas un segundo.

Este maravilloso impacto en la actividad cerebral, según Ortigue, es el que es posible medir con la tecnología moderna.

El corazón no tiene nada que ver, las emociones están almacenadas en el cerebro, el corazón es un órgano que solo sirve para bombear la sangre al cuerpo [no siente emociones] solo que algunos escritores y poetas con la finalidad de adornar sus obras, hacen alusión al corazón pero en serio el cerebro y el corazón son órganos totalmente distintos

 

¿Sabías que el cerebro pesa un promedio de 1380 gramos en el hombre y 1250 en la mujer?

 

Contiene unos 100.000 millones de neuronas, cifra aproximada al de las estrellas de nuestra galaxia. Y sus casi 100 trillones de interconexiones en serie y en paralelo proporcionan la base física que permite el funcionamiento cerebral. El cerebro humano es el órgano más complejo y fascinante que existe en el universo. Piense en las siguientes funciones cerebrales:- Es capaz de reflexionar sobre sí mismo.- Controla el rápido movimiento de la mano de un pianista interpretando una melodía. - Integra el estímulo visual en tres dimensiones, recibiendo los impulsos luminosos sobre una retina plana. El cerebro humano no es el más grande. Las ballenas y elefantes lo tiene mayor. Pero si tienen el mayor cerebro proporcionalmente al peso corporal. En los últimos 3 millones de años de la evolución el cerebro humano ha crecido enormemente. Ello tiene relación con la bipedestación. Algunas áreas del cerebro como las partes anteriores (lóbulos frontales) y laterales (parietales) han crecido más que otras. Existe la tendencia a comparar al cerebro con los constructos electrónicos del hombre. No se debe hacer, pues se suele caer en demagogia y alguna que otra falacia argumental. No existe base científica que logre demostrar sin margen de error que los datos de las comparaciones sean fiables al 100%, por lo que esos estudios son estimaciones por comparación entre conceptos equivalentes. Si bien las equivalencias pueden llegar a satisfacer los requerimientos de ciertos científicos, ellos mismos reconocen sus límites a la hora de entender el funcionamiento exacto del cerebro.

 En fin el cerebro es el órgano mas maravillo que el humano pueda poseer.

 Fuente: Psicología de la salud. 

martes, 5 de noviembre de 2013

Psicólogo

" Un psicólogo es un experto en "software humano", pero es un software que permanentemente y de forma independiente se actualiza a sí mismo. Un software nebuloso, que no siempre se deja definir y que se nos escapa con frecuencia. !De ahí lo apasionante!. Es la vocación de perseguir pensamientos, enfrentar creencias y destapar emociones escondidas. Una vocación que agota, pero no fastidia, que duele pero no lastima, que confronta pero enseña. Cada profesión tiene su encanto: la psicología te hechiza".

Querer / amar

¿Querer y amar? La paradoja inherente a nuestros vínculos afectivos es que todos deseamos ser queridos, pero ¿cuántos amamos realmente? Y es que una cosa es querer, y otra muy distinta, amar. A juicio del psicólogo clínico Walter Riso: "Queremos cuando sentimos un vacío y una carencia que creemos que el otro debe llenar con su amor". En cambio, "amamos cuando experimentamos abundancia y plenitud en nuestro interior, convirtiéndonos en cómplices del bienestar de nuestra pareja".


domingo, 3 de noviembre de 2013

Tener éxito

Reír a menudo y mucho; ganar el respeto de gente inteligente y el cariño de los niños, conseguir el aprecio de críticos honestos y aguantar la traición de falsos amigos; apreciar la belleza; encontrar lo mejor en los demás; dejar el mundo un poco mejor, sea con un niño saludable, una huerta o una condición social redimida; saber que por lo menos una vida ha respirado mejor porque tú has vivido. Eso es tener éxito.Ralph Waldo Emerson".